Se conoce que hay 4 tipos diferentes de piel sana: normal, seca, grasa y mixta. El tipo de piel se determina principalmente por genética, pero hay otros factores como la edad, rutina, clima y calidad del medio ambiente que podrían determinar esto.
También está la piel sensible, la cual se puede dar dependiendo de distintos factores internos y externos.
Aquí podrás conocer lo más esencial sobre los diferentes tipos y recomendaciones de cuidado. En caso de tener dudas o necesitar de información adicional, consulta con tu dermatólogo.
Produce una cantidad baja de sebo. Se le complica la retención de humedad y protección ante influencias externas.
Consta de una mezcla de distintos tipos de piel. Estos varían principalmente en la zona T y mejillas.
Indica un sistema de defensa débil en la piel, lo que produce molestias a estímulos internos o externos.
Produce una alta cantidad de sebo. Se distingue por una apariencia brillosa y poros visibles.
Puede constar de diversas características propias de la edad, tales como arrugas, deshidratación, hiperpigmentación y falta de luminosidad.